¿Cuáles son los motivos de tus actos?

Somos un cine con la tecla “replay” en modo “on”
Etimológicamente del latín “motivus” movimiento, motivo y el sufijo “-ción” acción, efecto, motivación es el motivo de una acción. El motor que nos permite actuar ¿Cuáles son tus motivos? ¿La obligación, la inercia, el miedo, la duda? O, por el contrario ¿El compromiso, el propósito, la confianza y la libertad?

Cuanto más libres somos de miedo, culpa y demás enredos, más claridad tenemos para elegir el motivo que nos lleva a la acción ¿Con qué te sientes motivado? ¿Qué te apasiona realmente? Eso que depende de ti y que se da sin causa ni efecto en nada ni nadie.

Para que la motivación intrínseca fluya naturalmente y sin esfuerzo uno tiene que haber mirado el cine perpetuo que ha dejado en el sótano con la tecla “replay” en modo “on. El rebobinado de fotogramas reinterpretan las escenas objetivándolas y convierten el viejo Cine Exin en uno de pantalla gigante Full HD Dolby Stereo.




Basado en un caso real
A consulta viene una persona que en su primera sesión planteó querer encontrar el propósito de su vida ¿Hay motivación más grande que ésta? Se vivía lejos de encontrarlo. Su trayectoria laboral y personal está enfocada en crear proyectos de ayuda para personas y sociedades. Sin embargo, hagas lo que hagas, estar en el propósito de tu vida se siente o no se siente.

Recientemente y tras disolver viejos conflictos con la expresión de su comunicación, ha descubierto el hilo que le lleva a su propósito. Para su sorpresa, ese propósito no estaba tan lejos de lo que ya venía haciendo cotidianamente. Sin embargo, es ahora cuando ha comenzado a experimentarlo. 

Un elemento clave ha sido encontrar qué la motiva de verdad. Su motor es sentirse realizada, aprovechando el día, con algo que aprender y compartir. Experimentó vivencialmente su vida actuando desde estos motivos. Ahora tan solo ha de entrenar este foco de atención en lo cotidiano. Todo lo demás va llegando por si solo sin tener que cambiar su vida. En realidad, su propósito ya estaba ahí y hasta ahora no se había dado cuenta.

El cine sin Fin!
Cada uno ve la película que lleva dentro. Somos un reflejo de replays y proyecciones constantes. Enredados en la cinta de las situaciones y relaciones que vivimos.

¿Quieres más claridad para dejar de repetir la película de siempre? ¿Estás ya lo suficientemente cansado de todo esto o tal vez tu aguante da para más? ¿Estás dispuesto a objetivar y reinterpretar los fotogramas de tu vida? Que el Otoño nos sirva para revisar el sótano y tirar todo aquello que ya no sirve!

Convertir este Cine Exin sin fin en uno Full HD Dolby Stereo lleno de posibilidades depende de cada uno. En mi gran pantalla me viene ahora el fotograma de la cara de plena satisfacción que puso esta persona al encontrar su motivación real que la lleva a conectar con su propósito de vida.

Cuando todo marcha
Cuando nos sucede algo maravilloso en la vida parece que todo está resuelto. Un ascenso en el trabajo, o por fin encontrar uno, un enamoramiento... Nos sentimos con una gran motivo para levantarnos cada día. Esta motivación no deja de ser exterior. Puede que el nuevo puesto nos traiga más dolores de cabeza y el mismo agujero en el bolsillo o que ese enamoramiento no sea para tanto y acabe decepcionando … ¿Entonces qué? ¿Qué pasa con nuestra motivación?

La vida tiene de todo. Situaciones agradables y desagradables. Ten por seguro que a) no depende de la suerte y b) tampoco de las desgracias. Más bien depende de lo que nos toca aprender y nos negamos a reconocer porque muchas veces implica el desafío del desaprendizaje ¿Qué quieres seguir manteniendo tus razones o comenzar a ser feliz?

Formato distorsionado
Cuando algo se tuerce en en la película de la vida nos ponemos a encontrar el sentido moviendo la cinta de atrás para adelante y de adelante para atrás. En el hoy siguen presentes los fotogramas del ayer que determinan el mañana. 

Con la revisualización de imágenes podemos alterar patrones enquistados hasta su disolución. Nuevas conexiones sinápticas que cambian nuestro modo de ver el mundo y la forma en que nos comportamos en él. Así es cómo se soluciona la distorsión de los formatos. Es la manera de encontrar más libertad con independencia de lo que sucede fuera, marche o no marche el rodaje.  

3 pasos previos y necesarios
1.-Soltar lo que no vale del sótano y dejarlo ir.
2.-Decir Adiós. Un Adiós definitivo!
3.-Abrir una vida renovada.

Soltar y dejar ir las situaciones y relaciones desgastadas y caducadas.
Soltar y dejar ir la tiranía de la mente que fuerza las bridas dañando el corazón salvaje del caballo.
Soltar y dejar ir la tiranía de los sentimientos convertidos en creencias como gafas de culo de botella cuando no se tienen dioptrías.

Un poquito de higiene mental, que ya huele!
Una vez que hemos seguido los pasos 1, 2 y 3 podemos continuar cuidando nuestra higiene. En este caso no estamos hablando de la ducha diaria ni de cepillarnos los dientes después de las comidas que también, sino de la higiene de nuestros pensamientos y del lenguaje. 

¿Nos ocupamos de la higiene de nuestro cerebro? 11 sencillos pasos para comenzar a entrenarlo:

1.- STOP a la queja propia y ajena.
2.- STOP a la protesta propia y ajena.
3.- STOP a las relaciones desde la queja y la protesta.
4.- Limpieza del espacio: armarios, casa, oficina, ordenador...
5.- Cuidar lo que comes y lo que escuchas.
6.- Hacer ejercicio. Dormir. Descansar. Respirar conscientemente. Meditar.
7.- Prometer cuidarte, amarte, respetarte, hoy, mañana y pasado mañana, también.
8.- Humor, mucho humor, tanto sentido del humor.
9.- Sé muy sincero contigo mismo y auténtico con los demás.
10.- Mantén relaciones constructivas donde crear y generar fortalezas en vez de destruir.
11.- Reconoce tus cualidades durante el camino y valora los progresos en este entrenamiento.