光 Hikari


¿Quién quiere parar el agua de la lluvia? Hikari no usa paragüas y se mueve a lomos de bicicleta. Hace tiempo que dejó de decidir en base a objetivos y metas sin sentido. Fue la mejor de las decisiones. 

Una noche Hikari tuvo un sueño. Soñó que dejaba de soñar. Desde entonces no sueña, ni dormido ni despierto. Los sueños duelen más que la realidad porque, aunque a veces se cumplen, no alcanzan lo imaginado. Y es que todo cambia, tanto el objeto deseado como el sujeto que desea.

Hikari simplemente contempla el cambio y se deja mojar por la lluvia. Aunque cuenta con más de 80 años, es un hombre sin edad. Vive como un niño sin fin y sin rumbo fijos. Tan sólo pedalea. Es la vitalidad en movimiento. Es el placer de cada instante. Es feliz. Se siente vivo. Más que vivo, pleno. Es la luz que lleva en su propio nombre.