'MindTips' 7 claves de éxito en las empresas

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El 50 % de los activos de las empresas más importantes que cotizan en bolsa son intangibles. 

Detectar la oportunidad y promover el capital humano es un reto creativo. No hace falta invertir mucho tiempo y miles de euros en descubrir el secreto del éxito porque sencillamente no existen fórmulas mágicas. Lo que funciona para algunas empresas es irrelevante en otras. Dar soluciones en recursos humanos es un servicio de alquimia a la carta. Sin embargo, existen herramientas para cuantificar el retorno de la inversión y claves básicas que apelan al menos común de los sentidos: El sentido común.

Tanto si eres emprendedor, empresario, director, líder de equipos, empleado o buscas trabajo, a tan sólo 2 meses para que acabe el año,

¿Quieres alcanzar el logro de tus objetivos?

Si quieres, te regalo 7 claves de éxito:

1.- Favorece un clima de seguridad psicológica
Es más cómodo ser uno mismo que andar quitándote la máscara cada vez que entras y sales del trabajo. A las personas nos gusta ser como somos en cualquier ámbito y sentirnos respetadas por ello. Si quieres decir algo, ¡dilo!; si quieres preguntar algo, ¡pregúntalo! con la libertad de no sentirte como 'el tonto' que no se entera de nada; y, sobre todo, si te equivocas, ¡reconócelo!, sin temor a represalias porque el mayor éxito es aprender del fracaso.

2.- Genera confianza
Lo importante no es la mejora individual, ni tan siquiera colocar al mejor de los líderes para dirigir a los equipos, lo realmente importante es cómo las personas interactúan entre ellas, organizan el trabajo e interpretan sus contribuciones. La forma de hacer, el cómo está hecho de confianza. Si no puedes confiar en las personas con las que trabajas, difícilmente vas a establecer una relación fructífera y satisfactoria.

3.- Diferénciate y descubre ¿cuál es tu propuesta de valor?
El trabajo tiene un sentido, un propósito, un para qué. Cuanto más útil, importante y relevante sea para ti, mejor y más implicado estarás. Realiza las tareas porque son útiles para tu desarrollo personal y profesional y, porque, además, tienen un impacto beneficioso para el conjunto de la empresa.

¿Qué propuesta de valor te hace único?

Descubre el valor diferencial y enfoca las actividades en función de ese valor. Está de moda en las aceleradoras de emprendimiento utilizar el Lienzo de Modelo de Negocio Lean Canvas para 'startups'. Es un mapa que articula diferentes elementos para poner en marcha un proyecto con menos riesgos y en función del valor que entregamos a los clientes, los problemas que ayudamos a resolver y los servicios o productos que ofrecemos.



4.- Estructura con claridad
Algunas empresas esperan que el amiguismo entre los empleados salve los resultados gracias a un 'last minute' en formaciones subvencionadas orientadas a entretener y divertir. Toma el tiempo a finales y/o principios de año para definir claramente los objetivos, roles, puestos, funciones y actividades a desempeñar. Cuando no sabes hacia dónde vas, ningún paso es favorable. Una vez que lo tienes claro, lo siguiente es actuar.



5.- Antes de dar soluciones, pregunta más y mejor
Albert Einstein dijo que si tuviéramos 1 hora para salvar el mundo, lo recomendable sería gastar 59 minutos en definir el problema y 1 en encontrar la solución. Lamentablemente muchas organizaciones emplean horas en resolver problemas que no son importantes. Las respuestas están sobrevaloradas. Cometemos el error de asumir sin plantearnos preguntas adecuadas. Céntrate en hacer mejores preguntas. Aprende y enseña a tu equipo a utilizar palabras poderosas para descubrir de manera rápida y sencilla el por qué de las situaciones.

6.- Considera las diferentes perspectivas de los expertos
El peso de la experiencia frena un nuevo modo de ver las cosas. Es fundamental empezar por ver las situaciones de otra manera. Si te gusta rodearte de expertos elige un grupo que lo sea en diferentes disciplinas para obtener distintos puntos de vista. Antes de mirar fuera de la caja para encontrar soluciones considera si necesitas una caja nueva y reúne a un equipo de expertos.

El experto en innovación Stephen Shapiro dice que si trabajáramos en un proyecto aeroespacial con un equipo de 100 ingenieros, no haría muy diferente al equipo incorporar al ingeniero número 101 y sin embargo sería una diferencia fundamental añadir a un biólogo, o a un nanotecnólogo, o a un músico...

7.- Y, mientras avanzas en los 6 pasos anteriores: Haz un Stop y Respira!!!

Haz click en el vídeo, mira, escucha y comparte el 'MindTips' para Renovar Tu Vida y Tu Empresa!!!

El Proyecto Aristóteles

¿Qué mejor proyecto de mejora que uno con nombre de filósofo?

Tal vez conoces la empresa de la que voy a hablar: Google. Puede que sin saberlo estés utilizando su sistema operativo al leer y mirar el contenido de este post.

Google se enroló en una investigación secreta dedicada a establecer un patrón para la creación de equipos altamente competentes en la que invirtió más de 5 años y millones de dólares. El Proyecto Aristóteles buscaba conocer en detalle la fórmula magistral de los equipos estrella y replicar los efectos en otros grupos de trabajo como modelo.

Los altos ejecutivos de Google creían que los equipos funcionaban mejor cuando los miembros socializaban fuera del trabajo, compartían aficiones, tenían expedientes académicos similares, sintonizaban en afinidad por extroversión o introversión y contaban con equilibrio de género.

Para validar estas creencias reunieron a un equipo de expertos estadísticos, psicólogos organizacionales, sociólogos e ingenieros en el proyecto. El grupo de investigación descubrió que, con independencia de la combinación de datos, era imposible conseguir patrones que evidenciaran factores comunes. Por ejemplo, algunos de los equipos más eficientes eran amigos fuera del trabajo y otros no.

¿Cómo lograr un patrón común?

En la búsqueda de los factores de éxito en los equipos, los expertos se enfocaron en lo que se conoce como 'normas grupales'. Las normas son los estándares de comportamiento y las reglas no escritas que gobiernan la forma en que actuamos cuando nos juntamos con otras personas.

Después de estudiar a los más de 100 equipos, los investigadores del proyecto llegaron a la conclusión de que conocer, entender e influir sobre las normas de los grupos era la clave para mejorar el funcionamiento de los equipos de Google. Importaba menos quién formara parte del equipo a nivel individual, lo relevante era la forma en que los miembros interactuaban, estructuraban el trabajo e interpretaban sus contribuciones. Lo interesante no era mejorar cómo las personas trabajaban sino la forma en que lo hacían como colectivo.

Una conclusión inesperada

Los miembros del Proyecto Aristóteles pronto advirtieron que la excelencia de los equipos nada tenía que ver con las creencias de los ejecutivos de Google, ni con la profesionalidad y personalidad de los equipos, ni tan siquiera influía el tipo de líder que los dirigía. 

Desconcertante!!!


5 claves para personas que dirigen equipos

Si tienes un rol de responsabilidad de dirección de equipos, pon en práctica la fórmula magistral del Proyecto Aristóteles y aplica estas 5 claves:

1.- El impacto del trabajo
El equipo necesita saber que el trabajo tiene un sentido, un propósito, que sirve para algo. Cuanto más útil e importante sea, más y mejor se realizará, y, además, con mayor implicación.

¿Tu equipo conoce el propósito del trabajo a desempeñar?

2.- El significado del trabajo
Desde un punto de vista individual, cada miembro necesita conocer que su trabajo es beneficioso para él como persona y que contribuye al conjunto del equipo.

¿En tu equipo cada miembro trabaja en algo que es importante para él/ella?¿Se sienten útiles para el resto?

3.- Estructura y claridad
Los objetivos han de ser claros y los roles han de estar definidos. Cuando no se sabe bien hacia dónde se va, ningún paso es favorable.

¿Tienen los miembros de tu equipo el rol de su puesto y los objetivos claros? ¿Qué contribuciones esperas que alcancen?

4.- Confianza
En el trabajo, como en la vida, si no podemos confiar en las personas de nuestro entorno, difícil es establecer una relación duradera y satisfactoria.

¿Confían los miembros de tu equipo los unos en otros? ¿Confían en ti? ¿Confías tú en ellos?

5.- Seguridad Psicológica
La última clave y la más importante está basada en 2 premisas:

5.1.- Todos los miembros del equipo han de sentir que que pueden expresarse con libertad

Con respeto de orden y equilibrio en los tiempos de intervención, escucha activa a quien tiene la palabra, convivencia afectuosa en un ambiente de seguridad, tranquilidad y buenas relaciones. Todos confian en que nadie del equipo les va a ridiculizar, ofender o despreciar por exponer su opinión.

¿Pueden los miembros de tu equipo asumir riesgos y autonomía en decisiones sin sentirse inseguros o avergonzados?

5. 2. - Los miembros del equipo son sensibles a cómo se sienten los demás

Cuentan con un alto nivel de inteligencia emocional para darse cuenta, por el tono de voz y las expresiones, del estado de ánimo de los unos con los otros y cuidan el ambiente en beneficio del equipo.

¿Cuando un miembro de tu equipo tiene un problema tiene confianza para compartirlo? ¿Eres sensible a cómo se sienten los miembros de tu equipo?

La seguridad psicológica permite a los equipos la libertad de ser y estar como cada uno es y se siente, sin necesidad de fingir con caretas impostadas. En otras palabras, facilita la comodidad de ser uno mismo porque se cuenta con el reconocimiento, la aceptación, la valoración y el apoyo del equipo. Por ejemplo, si a alguien le da miedo decir algo y se siente inseguro, lo dice; si alguien no entiende algo, lo pregunta, sin ser percibido como el que no se entera de nada; si alguien se equivoca, lo cuenta sin temor a represalias.

Como Amy Edmonson, profesora en Harvard Business School, dice: «En ambientes psicológicamente seguros, las personas creen que si cometen un error no serán penalizadas ni generarán opiniones peyorativas. La seguridad psicológica es un sentimiento de confianza de que el equipo no va a avergonzar, rechazar o castigar a alguien por hablar.»

Poner en práctica estas 5 claves es sencillo, lo difícil de gestionar equipos es hacerlo así de fácil!!!!!

¿Cuál es la enseñanza del Proyecto Aristóteles?

Lo que el Proyecto Aristóteles enseñó a los equipos de Google es que no tiene sentido cambiar nuestra forma de ser, de sentirnos y comportarnos cuando llegamos al trabajo y volver a cambiarla después, cuando salimos de él. A las personas nos gusta poder ser como somos en cualquier ámbito y sentirnos cómodas y respetadas con ello.

Para los más de 65.000 trabajadores y colaboradores de Google, el Proyecto Aristóteles ha generado un gran movimiento, muchos se han adaptado rápido y a otros les ha costado un poco más porque no todas las personas tienen la misma facilidad para mostrarse de verdad.



Pasamos la mayor parte de nuestras vidas trabajando, incluso tenemos amigos que hemos conocido gracias al trabajo. ¿Qué nos impide ser abiertos y honestos en el trabajo? ¿A qué estamos esperando para serlo?






'MindTips' es más fácil estar sin estar que calmar la 'mente de mono'

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El Huffington Post 

¿Eres de los que cree que los 'MindTips' consisten en dejar la mente en blanco?


Si alguna vez practicaste mindfulness habrás notado que la mente es un mono que salta de rama en rama. Las ramas son los pensamientos de un bosque repleto de distracciones.

Que si el ruido de fuera, que si hace frío o calor, que si lo que pasó antes, que si lo que hay que hacer luego, que si duele aquí o allí, que si olvidaste tal cosa, que si tienes que preparar tal otra, que si lo que deberías sentir es, que si no lo estás haciendo bien porque..., que si ésto..., que si aquello...

¿Es posible poner más ramas al árbol? ¡Por supuesto!

Añádele 'San Google' cuando en medio de una conversación sientes la necesidad de saber un dato o un concepto, no te olvides de subir la foto del momentazo que estás viviendo a Instagram, ponte a la última en Twitter con el trending topic del día, no te pierdas el evento que tus contactos proponen en Facebook y chatea con cientos y cientos de candidatos en Tinder...

Si de por sí vamos cargaditos, ¿por qué no echarle más de leña al mono?

Somos especialistas en manejar superestímulos para estar sin estar. Atrapados, nos alejamos cada vez más de nosotros y de los demás. Aún así, queremos estar bien, sentirnos plenos y felices. Es imposible darnos cuenta de la rama en la que estamos, la que dejamos atrás y la que queremos alcanzar porque vivimos hipersaturados. Necesitamos aclarar nuestros pensamientos, sentimientos y emociones para poner un poco de orden. Somos responsables del complicadísimo maremagnum que hemos construido.

En todo este follón, ¿Tienes un minuto? ¡Mira y escucha!


Nos urge aterrizar la mente de mono en el cuerpo, en las sensaciones y en el lenguaje no verbal.

Hace unos días una amiga me invitó a una cena. Había preparado el espacio con cuidada delicadeza. En la cocina los ingredientes expectantes eran las estrellas de un plato de estreno. Mi amiga ilusionada atendía a los invitados con cariño. En un rincón de la casa, un buda rodeado de flores y velas esperaba pacientemente el insight que nunca llega. Ella no ve el momento de sentarse quieta, cree que es una mona frenética enredada por las ramas.

Mi amiga hace de todo para sentirse en calma, va a todos los eventos de yoga, se da masajes orientales con nombres difíciles de repetir, sesiones revolucionarias en macrobiótica, tiene un coach corporal, otro emocional y un tercero para lo laboral. Si os siguiera contando, la longitud de este post llegaría al infinito. Sin embargo, a pesar de todo, mi amiga cree que no puede frenar la velocidad de sus pensamientos. No se siente preparada para sentarse frente al buda de su casa.

¿Qué más necesitas hacer? -Le he preguntado mil veces-.

El problema que tiene mi amiga es que no valora los momentos que nos regala, como el de aquella noche. No valora ser una anfitriona que no pierde ni un segundo en subir cada momento a sus redes. No valora la libertad que tiene cuando se desprende con sorprendente naturalidad de su móvil. No valora que es un ejemplo de atención plena.

Hoy estoy muy contenta. Mi amiga me ha llamado. Dice que cuando nos fuimos de su casa vio al buda guiñarle un ojo. Gracias a este hecho insólito, se ha dado cuenta de que es una experta en 'MindTips' y que ya no necesita estimularse con refuerzos extras para alcanzar la anhelada paz y tranquilidad. Por fin comienza a valorar los encuentros que prepara!

¿Qué puedes hacer para calmar al mono que llevas dentro?

1.- Escucha el audio 'MindTips' de 1 minuto de este post.

2.- Acepta el hecho de que es del todo imposible dejar la mente en blanco, si una rama (sea cual sea la distracción) se presenta es porque requiere de atención, dedícale tiempo, como si fuera lo más importante en ese momento.

3.- Experimenta, aunque sea por breves instantes, la serenidad (y no tiene por qué ser de color blanco) que sucede cuando la rama se suelta, hasta la llegada de la siguiente.
Y, sobre todo:

¡Atención! Que no te pase como a mi amiga, no tardes demasiado tiempo en valorar lo útil que es soltar la tableta o el móvil y la gratificante satisfacción de preparar una cena en la que estar plenamente presente en buena compañía.

Hablando NO se entiende la gente

Cuando nos entendemos no necesitamos hablar y necesitamos hablar cuando no nos entendemos.
 
Las situaciones enquistadas en el tiempo no se solucionan hablando. Es preferible dar un paso atrás si queremos construir el diálogo.

Un paso atrás para revisar nuestra posición. Las ideas inmovilistas bloquean la posibilidad de que los hechos sean de otra manera. ¿Qué tipo de encuentro buscamos si no cuestionamos las creencias?

Un paso atrás para tomar perspectiva. ¿Cómo llegar a un acuerdo cuando no estamos de acuerdo? Es necesario des-afectarnos por los malestares de la relación y cambiar el enfoque para ofrecer un contenido más claro y objetivo.

Un paso atrás para que las palabras gastadas por el uso se renueven. De poco sirve decir lo mismo de siempre si no admitimos que la misma palabra tiene un significado distinto en función de quien la dice.

Un paso atrás para responsabilizarnos de la parte que nos toca. ¿Cuántas veces vamos a seguir insistiendo en que la solución está en que el otro cambie?

Un paso atrás para darnos cuenta de que cada uno es como es y que todos somos libres para ser lo que somos, pensar lo que pensamos y sentir lo que sentimos. ¿O no?

Avanzamos adelante cada vez que damos un paso atrás. Las mejores acciones se ponen en común cuando sobran las palabras.